Lactancia materna en niños mayores

Paula y su hijo Clemente.

¿Hay algo más difícil que pasar las vacaciones de los niños trabajando? No tiene nada que ver con el tema sobre el que escribo hoy pero es el inicio de la inspiración. Me tuve que venir a Concepción, donde reside mi familia de origen, para poder trabajar relativamente tranquila y entre todo me junté con un viejo amigo y, como es de temer, terminamos conversando sobre lactancia.

Él pertenece a una generación más olvidada; es jubilado de educación y fue criado en una familia de muchos hijos y pocos recursos pero con un tremendo amor y corazón, lo que por lógica formó a una tremenda persona, con pensamientos revolucionarios para su época.

De ahí sale el tema de hoy, ¿puede la lactancia a término generar problemas mentales o conductuales?

Entre conversa y conversa mi amigo me hace una confesión, expresando que es algo no ha contado a muchas personas por el estigma social que conlleva. Fue amamantado hasta los 7 años, y sus 6 hermanos también fueron amamantados, aunque él fue el más “mamón”

Si lo vieran, si lo conocieran, si supieran su historia de vida sería imposible culpar a la lactancia de algo malo. Su discurso es netamente desde el sentir. Recuerda perfecto el calor del cuerpo de su madre, la ternura y el olor de cada caricia que le entregó su mamá y asegura es lo que le dio la seguridad y resiliencia que hoy tiene para enfrentar la vida.

Su madre falleció cuando él era muy joven, pero el recuerdo de su calor y ternura sigue súper presente a sus 60 y algo años.

Analicemos. ¿Qué problema real podría generar el amamantar a un niño pequeño? Mmm, nutrirse, sentir amor y seguridad ¿podrían en alguna etapa hacer mal a un niño? Seriamente no lo creo. El acto de amamantar y entregarse a un hijo, en sí mismo, no genera ningún problema, los problemas son creados por otros factores que pueden estar presente con o sin la lactancia pero como esa madre continúa dando la teta es más fácil culparla y solucionarlo con un destete abrupto.

Es verdad, hay muchas madres aprensivas que deciden alargar la lactancia para mantener el vínculo, pero esto va más lejos. En general son mujeres que generan miedo y ansiedad en sus hijos ante cualquier circunstancia y pocas veces los dejan alejarse más allá de su campo visual (a modo de ejemplo, no se sienta plasmada en el). La lactancia es solo una forma de vincularse, no necesariamente la única.

En una relación saludable es el niño quien da muestras de independencia y busca el pecho materno como consuelo bajo ciertas circunstancias mientras la madre busca nuevas estrategias para relacionarse con ese niño hasta el destete total. Hay matices, entre los 12 y 24 meses la necesidad de sentir el pecho materno para generar seguridad es súper fuerte y es tarea de la madre enseñar al hijo que las caricias, abrazos, besos y juegos también calman. Encontraremos niños más maduros, que se acostumbrarán a estas nuevas formas de vincularse más rápido, mientras que otros necesitarán más paciencia y tiempo.

La edad de destete del ser humano se encuentra entre los 2 y los 6 años. De ahí dependerá de cada cultura, país, sociedad, familia y niño.

Si vamos más allá y revisamos la evidencia científica podemos ver que las principales asociaciones científicas del mundo confirman que no existe evidencia de daño de ningún tipo al mantener una lactancia más allá de los 12 o 24 meses y hacen un llamado a familias y profesionales sanitarios a no satanizar este tipo de practicas

Analicemos algunas respuestas.

Asociación Española de pediatría: recomiendan que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses de edad, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. No hay establecido un límite superior para finalizar la lactancia

Asociación Americana de pediatría: No se conoce un punto específico en el que el valor nutritivo de la leche materna se vuelva insignificante. Lo que sí sabemos es que a medida que su hijo pasa de la infancia a la niñez temprana, la lactancia materna sigue actuando como una fuente de intenso confort seguridad, estableciendo las bases para un futuro seguro, feliz y saludable. Es por esto que, así como por los beneficios continuos nutritivos e inmunológicos de la lactancia materna, la AAP aconseja a las madres seguir amamantando después del primer año por tanto tiempo como lo deseen tanto la madre como el hijo.

Chile crece Contigo: La edad del destete es algo que define cada madre, hijo/a y su familia, de acuerdo a su cultura, conocimientos y posibilidades.  La evidencia muestra beneficios mientras dure la lactancia. No hay evidencia de daño para la madre, el niño/a o la familia en lactancias “prolongadas”. Para obtener los máximos beneficios de la lactancia, ésta debe ser exclusiva hasta los 6 meses y complementada hasta los 2 años y más de acuerdo a los deseos de cada familia.

No seguiré citando porque creo es suficiente y nos vamos a aburrir; en conclusión…todos coinciden en que la lactancia materna “prolongada” no hace daño de ningún tipo.

Ahora, existen pocos estudios de la leche materna después de los 24 meses, cosa que me parece aberrante. Vamos a ver lo que ocurre con la leche desde los 12 a los 24 que es la evidencia más certera que tenemos.

En el 2001 Dewey planteó que en el segundo año de vida (12 a 23 meses), 448 ml de leche materna proporcionan:

  • 29% de requerimientos de energía
  • 43% de requerimientos de proteína
  • 36% de requerimientos de calcio
  • 75% de requerimientos de vitamina A
  • 76% de requerimientos de ácido fólico
  • 94% de requerimientos de vitamina B12
  • 60% de requerimientos de vitamina C

Dejemos hasta ahí los beneficios de la leche (eso que no hemos hablado de inmunología) y veamos que sucede con las madres.

Según la OMS entre los beneficios para las madres se encuentra menor prevalencia de enfermedades como:

  • cáncer de mama
  • cáncer de ovario
  • cáncer de endometrio
  • Osteoporosis
  • Artritis reumatoide
  • Diabetes tipo 2

Mientras más tiempo se amamanta más se previene, así es que en este caso más es MEJOR.

Un tremendo estigma social.

Si de problemas se trata, el único que puede propiciar una lactancia “prolongada” es el estigma social y malos tratos a las mujeres que deciden extender la lactancia.

La lactancia es parte de la vida sexual de una mujer así es que es súper raro que la gente opine y se meta en el tema. Nadie anda diciéndole a gente que no conoce que debería hacer el amor 3, 4 o 5 veces a la semana, tampoco con quien se acuesta o como debería vivir su sexualidad. Entonces es súper difícil entender que se metan en algo tan íntimo.

Por otro lado me cuesta comprender que personas que se hacen los tontos cuando ven a un padre, madre o abuelo agrediendo de cualquier forma a un niño en un lugar público no intervengan pero si lo hagan para opinar sobre la lactancia de una madre y  su hijo.

Quienes decidimos amamantar a nuestros hijos por más tiempo decidimos mantenernos en anonimato y mentir cuando el tema sale a relucir porque es fijo alguien se burla o escandaliza con el tema.

Mi hijo cumple 5 años en un mes más y toma teta todos los días para dormirse. Podría buscar otras alternativas para dormirlo pero no quiero, me gusta, es fácil y es un momento lleno de amor que vivimos a diario. Ambos sabemos que llegará la hora de dormir y que nos abrazaremos, sonreiremos y que mi niño caerá rendido sobre mí.  En serio ¿Qué daño podría hacernos?

 

            Paula Herrera. Profesora, educadora en disciplina positiva, asesora y monitora de lactancia, directora de comunicaciones de Corporación LCDLL

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