La lactancia puede traer momentos de mucha conexión, pero también dudas, cansancio o dificultades que no siempre sabemos cómo resolver. En esos momentos, contar con información confiable y acompañamiento oportuno puede hacer una gran diferencia en nuestra experiencia con la lactancia.
¿Qué hace una consejera de lactancia?
Una consejera de lactancia es una persona capacitada para acompañar a las madres y sus familias durante este proceso, entregando orientación actualizada y apoyo técnico, emocional y social.
Durante una consejería puede escuchar tus inquietudes, conocer cómo ha sido tu experiencia, observar una toma y ayudarte a revisar aspectos como la posición, el agarre, las señales de hambre del bebé o la organización de la lactancia. También puede entregarte herramientas para que tomes decisiones informadas, respetando siempre tus necesidades, preferencias y adaptándose a tu realidad familiar.
La consejera no juzga ni impone una única manera de vivir la lactancia. Su rol es acompañarte, ayudarte a reconocer tus propios recursos y buscar alternativas que tengan sentido para ti y tu bebé.
Es importante considerar que una consejera no necesariamente es profesional de la salud. Por esta razón, no siempre podrá diagnosticar enfermedades ni indicar medicamentos. Si durante la atención identifica una situación que requiere evaluación clínica, te orientará para que consultes con el profesional correspondiente.
¿Cuándo puedes pedir apoyo?
No es necesario esperar a que la situación se vuelva difícil. Puedes consultar antes del nacimiento, durante los primeros días o en cualquier etapa de la lactancia.
Una consejería puede ayudarte si:
- Estás gestando y quieres aclarar tus dudas para poder llegar preparada a tu parto.
- Sientes dolor o incomodidad al amamantar.
- Tienes dudas sobre la posición o el agarre.
- Te preocupa si tu bebé está recibiendo suficiente leche.
- Presentas congestión mamaria u otras dificultades con tu lactancia.
- Requieres información sobre extracción y conservación de leche.
- Te estás preparando para volver al trabajo o estudiar.
- Quieres iniciar un proceso de destete.
- Recibes información contradictoria y necesitas aclarar tus dudas.
- Simplemente quieres sentirte más acompañada y segura.
